jueves, 29 de abril de 2010

Terapias alternativas, aromaterapia



Dentro de las terapias complementarias, mal llamadas alternativas, aromaterapia influye directamente sobre nuestra actitud mental, ya que se ha demostrado que los aromas provocan impresiones sensoriales muy fuertes que movilizan la mente. El sentido del olfato está muy unido a nuestro subconsciente, a todos los datos que guardamos en el.

Cada vez que un olor nos llega a la nariz, respiramos más profundamente en forma inmediata, ya sea este agradable o desagradable, es una forma de conocimiento instintiva relacionada con la supervivencia. Si el olor es agradable a los sentidos dejamos que los pulmones se impregnen de los aromas y el resultado es una sensación vivificante y estimulante. Este conocimiento casi intuitivo, primitivo, tiene que ver con el hecho de que todas las cosas que existen tienen su olor particular, las flores, las plantas, las semillas, los animales, las personas. Ese olor indica la personalidad de quien lo posee, entonces, interpretarlo, nos avisa de que se trata lo que tenemos delante. Tiene relación con el sentido de supervivencia, con la protección de posibles peligros y con el aviso de posibles disfrutes. Debido al estrés de la vida actual y a la contaminación alimentaria que usualmente aletarga las sensaciones más sutiles, se requiere entrenamiento para percibir aromas suaves aunque estos nos rodeen, notar la diferencia entre dos muy similares es ardua tarea para el occidental promedio de este siglo.

Desde tiempos inmemoriales se han usado fragancias y aromas para protección de personas y lugares, para invocar a los dioses, para ahuyentar energías negativas o para encantamientos diversos. De todas las fragancias, las que mantienen sus sustancias en estado más puro son las de las plantas, sobre todo si no han sido contaminadas con pesticidas. Eso ocurre porque las raíces de las plantas toman energía de la tierra con sus raíces y energía del aire (cielo) con sus hojas y flores. Transmiten en su aroma parte de su esencia energética, la cual se une a la nuestra y nos induce a transformarnos, a dejarnos fluír.

El ser humano posee lo que se llaman “chakras” o centros energéticos. Estos centros energéticos, cuando se cargan de vibraciones emocionales negativas, impiden el fluir natural de la energía y la persona comienza a sentirse trabada en aspectos que tienen relación con el chakra afectado. Cuando hacemos aromaterapia, utilizando cada aroma por separado, los aromas emiten vibraciones que se depositan en los chakras para equilibrar su vibración y armonizarnos. El uso de aromaterapia se potencia en conjunción con terapias sonoras y cromáticas, pero sobre todo con el manejo conciente de la respiración. La respiración expande el pecho permitiendo percibir mejor la diferencia sutil de los aromas. La respiración es la que permite que los aromas interactúen con el chakra. Por ejemplo, el aroma a lavanda puede relajar el chakra o centro receptor de la frente. Una práctica simple pero muy efectiva para armonizarnos es llevar siempre en los bolsillos unas flores de lavanda y cada vez que metamos las manos en los bolsillos por lo que fuera, sacar las flores y olerlas, ayudarán a sentirnos equilibrados más tiempo. Podemos utilizar otras flores u otras plantas, como hojas de eucalipto, menta o romero, nuestro instinto nos guiará hacia el aroma adecuado.

2 comentarios:

  1. Hola, justo hoy acabo de comprar un jabón artesanal de lavanda, hermoso. A veces he usado ramas de lavanda como señaladores de libros, y no hay rosa que no huela. Si hago dieta, se mejora mi percepción de los aromas. Muy buen post,gracias,
    Myriam

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  2. Que linda idea Myriam, usar ramas de lavanda como señaladores, ramas de laurel, ramas de pino tal vez envueltas en papel celofán con algunos agujeritos. Muy buena idea! Gracias por tu aporte creativo como siempre. Cariños

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